DLA - Agencia | 3/04/2017 | 9:59 am
“Desnutrición se acerca al límite de alarma internacional”
Publicado en Los Andes Semanario del Táchira edición 61 por Ana Alejandra Laya.-

La directora del Observatorio Venezolano de Salud, Marianella Herrera, destacó que las políticas de alimentación implementadas por el Gobierno no han logrado disminuir los problemas de déficit de comida que padecen los venezolanos porque no se realizan análisis sobre la situación nutricional y las necesidades alimentarias de los residentes del país

 

Las cifras oficiales sobre la malnutrición no están disponibles. Aunque diferentes Organizaciones No Gubernamentales han retratado los problemas causados en la población por la escasez de alimentos y el bajo poder adquisitivo que impide acceder a los mismos, e incluso se ha denunciado en los medios de comunicación casos de muertes por desnutrición, las autoridades nacionales se mantienen en silencio.

Sin embargo, no sería el Gobierno nacional el único que calla ante los crecientes niveles de desnutrición entre los habitantes del país. Sostiene la directora del Observatorio Venezolano de Salud, Marianella Herrera, que instituciones internacionales como la Organización de las Naciones  Unidas para la Alimentación –FAO- y el Fondo de la Infancia –Unicef- tampoco emiten un exhorto que inste a las autoridades a atender esta situación. Mientras tanto, los niveles de desnutrición están al borde de índice de alarma.

  • ¿Existen cifras precisas sobre la desnutrición en Venezuela?
  • La data oficial se encuentra con retraso y es muy difícil sustituir al Estado en la recopilación de cifras. Tenemos los informes actuales de diferentes organizaciones, preocupadas por la situación nutricional que cada día se deteriora más. Eso es lo que podemos ofrecer.

Encovi (Encuesta Condiciones de Vida) reporta que durante el 2016 el 73% de los venezolanos encuestados perdió 8 kilos. Eso es un promedio, es decir que hubo gente que posiblemente perdió más kilos de los que se indica. El hospital de niños J.M. de los Ríos en Caracas, que es de referencia importante, durante el 2016 recibió 120 niños con el diagnóstico de desnutrición aguda. Cifra muy superior a las manejadas en años anteriores. El informe de Cáritas, que aun cuando no es representativo nacional, nos habla de lo que ocurre en zonas de muy escasos recursos en cuatro estados de Venezuela; Zulia, Vargas, Miranda y Distrito Capital. Vemos cómo  el nivel de desnutrición global se acerca al límite de alarma internacional que es del 10%.

 

  • Si la situación es tan grave ¿por qué el Gobierno se mantiene en silencio y no advierte a la población?
  • Habría que preguntarles a ellos. Pienso que es el miedo a reconocer el fracaso que existe en cuanto al manejo de las políticas públicas que pudiesen resolver los problemas de los ciudadanos.

Sumado a esto, de manera insólita vemos cómo las agencias del sistema de Naciones Unidas tampoco hacen ninguna exhortación. Por ejemplo, la Unicef dijo que comprenden la situación de los venezolanos ante esta crisis económica, pero no hace más nada, y la FAO tampoco. En su reciente  informe sobre la seguridad alimentaria de Latinoamérica y el Caribe publicado en enero de 2017, no hace un análisis exhaustivo de la situación venezolana.

Lo que tenemos es una grave situación y estamos muy preocupados por su empeoramiento. El problema se está escapando de las manos, no hay una intervención adecuada para detener lo que está ocurriendo en Venezuela.

  • ¿Han tenido los programas y misiones de alimentación un impacto en la erradicación de la desnutrición?
  • No. La última política adoptada son los Claps (Comités Locales de Abastecimiento y Producción Socialista), y es un programa discriminatorio que no está focalizado a las necesidades verdaderas de la gente porque no hacen ningún tipo de análisis de la situación nutricional y los problemas alimentarios y nutricionales de los usuarios.

Lo que están repartiendo es un alimento de muy pobre calidad nutricional que está condicionado a una afiliación política. Los temas de corrupción, que ya sabemos que existen, hacen sumamente ineficiente el programa.

  • ¿La escasez de alimentos y los problemas para acceder a los mismos constituyen una violación al derecho a la alimentación?
  • SÍ. El deber ser en toda sociedad es que el ciudadano tenga un sueldo digno que le permita comprar los alimentos en un automercado bien surtido, la persona pueda comprar lo que considera que necesita para alimentarse a sí mismo y su familia, no mediante un sistema  que les impone lo que debe consumir porque no obtuvo posibilidad de elegir lo que compra.
  • Muchas veces se culpa a la madre por la desnutrición su sus hijos. ¿Tiene responsabilidad la sociedad en esta situación? 
  • El Estado en la Constitución establece que es garante de todos los derechos fundamentales en relación a la vida, la salud y la alimentación. Si bien existe un deterioro en las condiciones de vida de los venezolanos, que ha influido en un repunte del embarazo adolescente, a esas madres no las podemos culpar de la situación de sus niños porque son igualmente niñas en formación. Es un niño que debe cuidar de otro.

Más que culpar a la madre, los responsables son los sistemas sociales, las condiciones en las cuales se ha llevado a cabo el embarazo. En eso influye la interacción de muchísimos factores de manera compleja. Es la pobreza, la ausencia de una figura paterna, el Estado que no implementa unas políticas de prevención del embarazo precoz, que no tiene un buen sistema de salud para controlar y vigilar los embarazos de una manera eficiente. Es una red de factores interactuando donde la madre antes de ser culpable es un una víctima de la situación.

 

  • ¿Cuáles son las consecuencias de la malnutrición a corto y largo plazo?
  • A corto plazo lo vemos claramente en todas la situaciones que nos refieren los maestros, los niños que se desmayan en clase, el bajo rendimiento escolar. Si es durante el embarazo, puede haber más complicaciones, el resultado es un bebé con bajo peso al nacer. En los años de escolaridad puede haber un retardo en el desarrollo cognitivo y en el crecimiento, y el padecimiento de una talla baja anormal y crónica. Y por último, una baja productividad que incide a largo plazo en el desarrollo del país.

 

  • Hay especialistas que aseguran que se ha perdido una generación a causa  de la destrucción, ¿a qué se debe tal aseveración?

 

  • Se habla de la pérdida de una generación porque cuando tienes estos problemas desde el inicio de la vida ya el niño nace en condiciones adversas, que le hacen muy difícil acceder a las oportunidades que estarían allí disponibles si hubiese nacido saludable.

Si no hay una intervención adecuada, ese niño va a conservar esas alteraciones, e inclusive si se trata de una niña, que nació en malas condiciones y estas se perpetúan, al quedar embarazada transmite de una generación a otra ese daño que ya trae consigo.

Se habla de la anemia de la generación por el perjuicio que sufre actualmente; pero también del daño intergeneracional por la posibilidad de que el problema se transmita de unos a otros si no se interrumpe el ciclo pernicioso de pobreza y malnutrición.

 

  • ¿Cómo  se pueden revertir los efectos de la desnutrición en el país?
  • Dando suplementación. Teniendo los mecanismos para mantener bajo vigilancia a quienes tengan una desnutrición más severa porque ellos necesitan control médico hasta que se logre revertir el proceso.

Es importante el manejo nutricional, lo más rápido posible para que no haya un empeoramiento en la situación, también se debe reforzar la lactancia materna. La pregunta que me hace mucha gente es si una madre desnutrida pueda amamantar; la respuesta es sí, y de esa manera lograr aunque sea mejorar la expectativa nutricional de su hijo.

 

  • ¿Cómo garantizar una buena alimentación cuando hay escasos recursos?

-Priorizar los alimentos, adquirir los más económicos. Por ejemplo, si comparamos la carne y el pollo con respecto al huevo y el queso, estos últimos van a rendir un poco más, y se obtiene una proteína de buena calidad.

Intentar hacer mezclas entre granos, como las caraotas negras y el arroz. La complementación entre estos dos alimentos garantiza una mejor calidad de proteínas que comer solo uno. Hay que estar muy pendiente de todos los alimentos que ingresan al hogar, no se puede eliminar, ni botar ninguno, sino se tienen que utilizar todas las partes. Es decir, si tienes brócoli vas a utilizar los tallos, si tienes remolacha, utiliza las hojas, y todas las partes que se puedan comer.

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