DLA - Agencia | 3/04/2017 | 7:48 am
5 de abril de 1992: ¿Qué pasó el día del autogolpe de Alberto Fujimori hace 25 años?
Publicado en Los Andes Semanario del Táchira edición 61.-

El objetivo del ex mandatario Fujimori al ejecutar la medida era tener un control total sobre el aparato público del Estado y perpetuarse en el poder

El 5 de abril de 1992, hace 25 años, el entonces presidente de la República del Perú, Alberto Fujimori, decidió ejecutar un autogolpe de Estado y mediante un mensaje televisivo anunció la disolución del Congreso y la intervención del Poder Judicial, el Consejo Nacional de la Magistratura, el Tribunal de Garantías Constitucionales, y el Ministerio Público.

Parte de ese comunicado rezaba: “Como presidente de la República me he sentido en la responsabilidad de asumir una actitud de excepción para procurar aligerar el proceso de esta reconstrucción nacional, por lo que he decidido tomar las siguientes trascendentales medidas. Primero: Disolver temporalmente el Congreso de la República (…) Segundo: Reorganizar totalmente el Poder Judicial, el Consejo Nacional de la Magistratura, el Tribunal de Garantías Constitucionales y el Ministerio Público para una honesta y eficiente administración de justicia. Tercero: Reestructurar la Contraloría General de la República (…) Como ciudadano elegido por las grandes mayorías nacionales solo me anima el deseo de lograr la prosperidad y la grandeza de la nación peruana y ello solo será posible a través de una profunda transformación del Estado y sus instituciones”, estas, fueron las palabras más recordadas del discurso de Alberto Fujimori aquella “nefasta” noche del domingo 5 de abril de 1992, recordada por todos los peruanos y que caló en la opinión pública alrededor de Latinoamérica y el mundo.

Pero el caos se desató los días posteriores a aquella recordada fecha. El entonces presidente Fujimori contaba con el apoyo de las Fuerzas Armadas y ordenó que las tropas del Ejército, de la Marina y de la Fuerza Aérea se apostaran en los exteriores de las sedes intervenidas; así como en los locales de los partidos políticos de oposición y en las calles, y autorizó que diversos medios de comunicación fueran tomados por los militares.

EN DETALLE. Felipe Osterling, presidente del Senado para esa época, fue impedido de ejercer sus funciones y hasta se le negó el ingreso en las instalaciones del Congreso de la República, donde fue golpeado por los policías que le restringían el acceso por estar con arresto domiciliario.

Lourdes Flores condenó la decisión de Alberto Fujimori de disolver el Congreso tras el autogolpe, mientras que Roberto Ramírez del Villar, entonces presidente de la Cámara de diputados y líder del PPC, fue cesado de sus funciones legislativas y encerrado en su domicilio bajo arresto domiciliario.

Algunos periodistas —como Gustavo Gorriti quien fue recluido en el Pentagonito por, supuestamente, tener en su poder documentos del Gobierno— y políticos opositores al Gobierno de Alberto Fujimori —como Jorge del Castillo— fueron secuestrados por los militares que recibían órdenes del entonces Servicio de Inteligencia del Ejército –SIE-.

CONTROL TOTAL. Alberto Fujimori también ordenó la intervención de algunas instituciones independientes como el Colegio de Abogados de Lima -CAL-, cuyo decano en aquel entonces, Raúl Ferrero Costa, fue agredido por los efectivos que custodiaban los exteriores de la sede del CAL y que le impidieron ingresar a la misma.

Pero el disuelto Congreso siguió reuniéndose, inicialmente en secreto, y luego sesionando en la sede del CAL y lo primero que decidieron fue declarar la vacancia de Alberto Fujimori y nombrar a su vicepresidente Máximo San Román como Presidente constitucional del Perú.

Máximo San Román asumió el cargo el 21 de abril de 1992 y recibió la banda presidencial de manos del ex presidente Fernando Belaunde Terry e hizo un llamado a las Fuerzas Armadas para deponer a Alberto Fujimori pero no obtuvo apoyo, ya que el mandatario contaba con el respaldo de la OEA y las medidas para convocar al Congreso Constituyente Democrático.

Hace 3 años atrás, el 5 de abril de 2014, el ex presidente Alberto Fujimori, quien actualmente se encuentra cumpliendo una condena de 25 años de prisión por delitos de lesa humanidad, escribió una carta en la que aseguró que “no es exacto que fue un golpe de Estado” lo ocurrido en 1992, y que tampoco fue “un día funesto para la institucionalidad democrática”.

“Las desastrosas condiciones políticas, económicas y sociales que encontré en 1990 (…) obligaron a mi gobierno a tomar medidas excepcionales, cuyo único y fundamental propósito era la preservación del Estado de Derecho y la Democracia en el Perú”, escribió en la misiva que fue leída por su abogado William Paco Castillo durante una reunión de simpatizantes fujimoristas.

Así mismo, la hija de Alberto Fujimori y candidata presidencial de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, firmó el último domingo —al finalizar el debate presidencial— un “compromiso de honor” en el que prometió que de ser elegida presidente del Perú, no repetirá los errores de su encarcelado padre.

“Nunca más un 5 de abril (…) Sé que capítulos tengo que repetir, y tengo muy claro los que no”, enfatizó Keiko Fujimori en alusión al autogolpe de Estado que dio su padre el 5 de abril de 1992. “Me comprometo al respeto irrestricto del orden democrático y de los derechos humanos, respetaré y protegeré las libertades de prensa y de expresión, me comprometo a hacer drástica la lucha contra la corrupción”, agregó.

Noticias Relacionadas:

Quiénes Somos | Estructura Corporativa | Aviso Legal | Dónde Llegamos | Contacto

Copyright © 2014. Editorial Diario Los Andes. Venezuela | RIF: J-09003756-0

Powered by:Venetech Smart Solutions